desde cuando existe la astrologia

Año 20 Número 76 – Marzo 2022

Por Leandro Abaroa

¿Es la astrología una ciencia?

La astrología no es una ciencia. Como bastante, puede ser considerada como una pseudociencia: una especialidad que establece sus reglas de juego y que da conclusiones inverificables, irreproducibles y también infalsables, tal es así que escapa a las condiciones mínimas que impone el procedimiento científico. En verdad, no usa el procedimiento científico en lo más mínimo, sino asiste a distintas tradiciones culturales para ensamblar un alegato propio congruente.

En verdad, la astrología fué poderosamente cuestionada por la ciencia en varias oportunidades, y es objeto de estudio científico por la parte de historia de la civilización y de las ciencias de la religión, o sea, que se le estudia académicamente como un producto cultural de la raza humana. Esto es, la astrología puede ser útil de estudio para las ciencias, pero no forma una ciencia en sí.

2 caras de una misma emprendeduría

Para comenzar este paseo histórico, primero debemos ubicarnos popular y culturalmente. Hasta el siglo XVII, tanto la astronomía como la astrología eran 2 facetas de un mismo complejo sistema de conocimiento “técnico” o “profesional” del cielo, que dominaban y desarrollaban ciertos especialistas –los astrónomos/astrólogos–, que solo circulaba entre “matemáticos”, “pensadores” o académicos unidos a elites de la Europa occidental. Este conocimiento formaba una parte de las currículas de enseñanza en marcos de estudios académicos, y la mayor parte de sus expertos como Johannes Kepler, Tycho Brahe y Galileo Galilei desarrollaban la astrología/astronomía como una parte de sus deberes al servicio de cortes imperiales y mecenas.

Ciertas páginas de las Tablas Alfonsías (1483). Como reflejo del conocimiento celeste de la temporada, estas tablas se generaron en España entre 1263 y 1272, bajo la dirección de expertos por encargo del rey Alfonso X de Castilla. Las tablas son una recopilación de datos sobre las situaciones y movimientos de los planetas, en los que asimismo se tienen dentro puntos astrológicos. Alfonso X empleó eruditos cristianos, judíos y musulmanes para traducir proyectos de astronomía árabe al latín y al español, y compilar las tablas basándose en los cálculos del astrónomo al-Zarqali (1029-1087), siguiendo el modelo cosmológico de Ptolomeo. El manuscrito forma parte a la Catedral de Toledo y está en la Biblioteca Nacional de España.

Deja un comentario