los ojos el sol y la luna astrologia

¿Cree en la astrología? No, yo soy Leo y los Leos no suponemos en la astrología.

De las maneras de adivinar el futuro a través de la astronomía, 2 aparecen entre las mucho más esenciales y capaces: la primera, que es tanto lógica como práctica, es aquella a través de la que aprendemos sobre las siempre y en todo momento alterables configuraciones – producidas por sus movimientos – del Sol, la Luna y las estrellas con relación a sí mismos y con la Tierra; la segunda es aquella por la que analizamos los cambios causados en el planeta por medio de los estados naturales concretos de estas configuraciones. La primera tiene su teoría y procedimiento, y es elogiable en sí, si bien no consigue los desenlaces que consigue en combinación con la segunda.

El concepto espiritual de la Luna en las frases bahá’ís

Ya que los bahá’ís piensan que Dios ha enviado varios profetas durante los tiempos en su único mensaje a la raza humana, los bahá’ís honran la realidad y la sabiduría de todas y cada una de las religiones. En ciertas frases bahá’ís, el resplandor de la luna se usa para simbolizar la iluminación que los varios profetas de Dios llevaron a este planeta.

Por servirnos de un ejemplo, en una oración dicen:

La distribución lunar

De todos modos, la Luna no nos enseña siempre y en todo momento exactamente el mismo 50%, pertinente a la cara aparente desde de la Tierra, sino la Luna padece un pequeño movimiento de distribución, con lo que llega a exhibirnos en todo el año cerca de un 59% de la área. Este movimiento de distribución lo tenemos la posibilidad de comprender como el cabezal de una peonza y nos deja ver zonas que, comunmente, no logramos ver. En este vídeo, registrado por la sonda LRO de la NASA, podemos consultar un año entero de la Luna en tan solo 2 minutos y medio. ¡Fíjese en el cabezal!

A los pequeños siempre y en todo momento les enseñan en la escuela que la Luna engaña, en tanto que está en etapa Creciente en el momento en que tiene forma de D y está en etapa Decreciente -comiendo- en el momento en que tiene forma de C. Esto solo es verdad para en el hemisferio Norte. Si nos fuimos al hemisferio Sur se nos descubrirá a nuestros ojos un cielo y unas constelaciones totalmente novedosas y, las escasas que conozcamos, la observaremos invertidas. Lo mismo sucede con la Luna, que se va a ver invertida. Por consiguiente, en el hemisferio Sur la Luna no engaña y está en etapa Creciente en el momento en que tiene forma de C y está en etapa decreciente -megando- en el momento en que tiene forma de D. ¡Todo es cuestión de visión!

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