titanes y la astrologia babilonia

Una visión artística del sistema saturnal. Imagen: Helga (CC).

Era prácticamente un trámite, un premio de consolación. La manera que tenían de decir «y vivieron contentos y consumieron perdices». En el momento en que no sabían de qué manera finalizar un cuento, los viejos helenos le ponían final de este modo: transformando al personaje principal en una estrella o una constelación. Le ocurrió a Orión, a Andrómeda, a Casiopea ahora múltiples decenas mucho más de individuos de la mitología griega. Y por supuesto les pasó a sus dioses. A ellos les reservaron los cuerpos errantes, los que viajan por el cielo: el Sol, la Luna y las cinco estrellas que se mueven por el firmamento. Aquellas eran para los helenos «πλανήτης», «planetos», que significa verdaderamente esto, «errantes» o «vagabundas». Poco sabían entonces que, con esa convención narrativa, con ese imbécil arrollado que ponía final a sus mitos, daban nombre a zonas verdaderas, suelo tan real como el de Tracia o el Peloponeso. Y que, transcurrido el tiempo, habría mapas que llevarían esos nombres y personas que pisarían esos suelos.

Origen de la constelación

Según la mitología griega, los hermanos se enamoraron de 2 preciosas hermanas que estaban comprometidas con sus primos Idas y Linceo, hijos de Poseidón, dios de los océanos. Ellos los retan a un enfrentamiento, en el que Cástor recibe un lanzamiento de Idas y muere.

Sobrepasado por la pena, Polideuco sabía que suicidarse no era una alternativa por la condición de inmortal. Entonces, le solicita a Zeus que le deje fallecer con su hermano.

Venus pierde la cabeza por Adonis

Los desgustos cariñosos de Venus no terminaron con Vulcano. La diosa de la hermosura cayó rendida frente a los encantos de Adonis, un joven y hermoso príncipe, hijo de Mirra. Su marido, Marte, (el dios de la guerra para desgracia de Adonis) desquiciado de celos, le logró despedazar por un colosal jabalí y Venus, destrozada, reunió sus delegados restos y lo transformó en la flor anémona. La verdad es que el desenlace mortal debió avinagrar el carácter de la diosa que se transformó en una suegra de bien difícil trato (quizá de ahí la historia de historia legendaria de las malas relaciones de suegros y nueras, quién sabe). Y ahí viene la tercera historia la de la princesa Psyque y nuestro Cupido.

Venus perdió la cabeza por Adonis. Esta fotografía y la de portada son de Jaime Blanco.

Sucesión Mesopotamica

Siendo esta la primera sucesión situándose entre los años 1950 a 1651 aC, muestra mucha contrariedad por presentarse con apariencia de triángulo donde simultáneamente está el hel ·lenística (astrología occidental) punto primaveral muy próximo a los 9º de Aries, acorde por exaltaciones planetarias y la dodecatemoria (signos zodiacales); esta tradición mesopotamica primero pasa a Egipto después a la india y de allí a la china para después al resto de Asia.

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